Después de obtener una licenciatura en Filología Francesa y Clásica en 1986, J.K. Rowling trabajó en Londres como investigadora para Amnistía Internacional –una organización que trabaja contra los abusos de los derechos humanos.
“Cada día veía más y más pruebas del daño que el ser humano puede infligir a sus semejantes para obtener o mantener el poder. Y sin embargo, también aprendí más sobre la bondad humana en Amnistía Internacional de lo que había conocido hasta entonces…”