Aunque fue bautizada como Joanne Rowling, y su familia y sus amigos la llaman “Jo”, millones de admiradores de Harry Potter conocen a la autora del éxito de ventas infantil como “J.K. Rowling”.
El uso de un seudónimo se lo sugirió su editor, Barry Cunningham. Él pensó que los niños podrían recelar de un libro escrito por una mujer, así que Joanne eligió la “K”, de “Kathleen”, el nombre de su abuela paterna.