“Mi hermana Dianne, o “Di”, llegó un año y once meses después que yo. El día de su nacimiento es uno de mis recuerdos más tempranos, o en cualquier caso, el recuerdo más temprano al que puedo poner fecha.
Recuerdo claramente que estaba en la cocina jugando con un trozo de plastilina, mientras mi padre entraba y salía a toda prisa, corriendo de un lado para otro para atender a mi madre, que estaba dando a luz en su dormitorio”.