J.K. Rowling supo que quería ser escritora desde muy pequeña. Escribió su primer libro con tan solo seis años, el cual describe como:
“…una obra de una genialidad brillante sobre un conejo llamado Conejo. Se lo di a mi madre y ella dijo: “Es precioso, –como diría cualquier madre– está muy, pero que muy bien”. Yo me quedé allí de pie y pensé: “Bueno, pues entonces haz que lo publiquen”. Es algo extraño para una niña de seis años. No sé de dónde salió…”.